William Glasser
William rechazo de plano la psiquiatría convencional y el empleo de mediación, convencido de que la mayoría de los problemas psicológicos y psiquiátricos forman parte del espectro de la experiencia humana sana y son susceptibles de mejora con cambios de conducta. Sus ideas se centran en cómo alcanzar una felicidad y plenitud mayor mediante la elección personal, la responsabilidad y la transformación. En 1195 desarrolló la terapia de la realidad, una orientación cognitivo- conductual para la resolución de problemas que anima a los clientes a determinar que quieren de verdad en el momento presente y a evaluar si las conductas que han escogido les acercan a su objetivo o les alejan de él. Glasser desarrolló la teoría de la elección que afirma que todos estamos motivados a actuar para reducir el dolor y aumentar el placer: queremos que nuestra conducta nos ayude a sentirnos mejor. Sostiene que tanto el dolor como el placer derivan de nuestros esfuerzos para satisfacer cinco necesidades determinadas genéticamente: supervivencia, amor y pertenencia, poder libertad y diversión.